Mi amigo el plumífero está disgustado
Mira por donde, esta mañana me he encontrado, mientras paseaba al perro, a mi amigo el plumífero, ese que escribe cosas de su pueblo en algún medio de comunicación y, también, habla en otro y he tenido una gran alegría hacía tiempo, desde antes de las elecciones municipales, que no nos veíamos.
Nos hemos puesto a
comentar de las cosas de su municipio y me hablaba de los nuevos aparecidos en
el consistorio, unas personas a los que no habían visto casi nunca en el
panorama social y cultural , deportivo o comercial y que ahora, gracias a ese
gabinete de “desinformación local”, me comentaba, que tiene el equipo de
gobierno, parece que hayan inventado todo, incluidas las fiestas locales.
Se les ve, en fotos,
por todas partes, luego en realidad sólo pisan la calle en las procesiones y en
algún que otro desfile arengando a las masas a algunas de las cosas que se han
organizado desde hace muchos años y en las que ellos no han participado nunca
y, probablemente, nunca lo hagan cuando dejen el cargo, pero que, además
figuraban como los descubridores de las cosas de su ciudad.
Le he comentado que
lo veo muy pesimista con su pueblo y sus dirigentes y me ha remarcado lo
anterior y, además, ha insistido en que son unos narcisistas y “se gustan” ser
lo que son son y el cargo que ocupan. Una pena me decía porque aunque han
aprobado unos presupuestos no los vé con unas cifras inversoras que puedan
producir, en un futuro más o menos inmediato, y que sirvan para cambiar a su
ciudad. Yo le he indicado que en Burriana, lo veía de otra manera, no para
tirar cohetes, porque pensaba que habían hecho unos presupuestos filosóficos en
lugar de inversores y expánsivos, pero que vamos, tiempo por venir, futuro.
Nos tomamos un café.
Charlamos de muchas cosas. Tenía un poco de prisa. Le dije que se tomaba las
cosas muy a pecho y me contestó que le dolía su ciudad, yo le comenté que a mí
también me dolía la mía al ver lo que veía pero que las urnas tienen lo que
tienen y a veces hay quien pierde, aún, haciéndolo bien porque, le remarqué,
las elecciones no las gana la oposición, siempre las pierde quien gobierna,
bien por no hacer nada o por no saber vender lo que hace.
En fin. Eso que se
marchó y me dejó a las puertas del año que va a empezar y, ante esta situación, sólo me queda que desear
a quien lea estas letras un feliz año nuevo. Al que no las lea también, pero
como no se enterará ………
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