miércoles, 20 de octubre de 2021

Es una vergüenza para el concejal de cultura y para toda la corporación en pleno

Hoy voy a escribir un segundo artículo sobre un mismo tema. Lo voy a escribir desde la tranquilidad que dan veinticuatro horas transcurridas desde que viera un programa de televisión local y escuchara las inexactitudes, verdades a medias y presuntas mentiras de un concejal, a la sazón de cultura, de una de mis localidades.

Sin embargo, antes de analizarlas me hago la siguiente pregunta: ¿Cómo alguien, con cargo público, es capaz de decir tantas inexactitudes en tan poco tiempo sobre el Museu de la Taronja de Burriana?

No creo que sea el desconocimiento. No creo que sea la ignorancia. No creo que sea la mala fe. No creo que haya sido un error. En fin ……

Hace unos días apareció una noticia sobre la posibilidad de reabrir el Museu de la Taronja tras unos diez años transcurridos desde que se cerrara bajo el mandato de un alcalde del Partido Popular, José Ramón Calpe; un concejal del Partido Popular, Enrique Safont, al que algo más de cuatro años después sucedía en el cargo un concejal de Compromís, Vicent Granel, y una alcaldesa socialista, María Josep Safont.

Sin entrar a juzgar otros asuntos, no se puede admitir que una situación como la vivida, el cierre del Museu de la Taronja, haya tardado tanto tiempo en darse el carpetazo definitivo para su reapertura. Indecente fue que ante la mala gestión se cerrara, pero que en seis años, del actual regidor, no se haya solucionado el problema cuando, además, quien hizo las declaraciones sabía que les pusieron sobre la mesa, al menos, dos soluciones particulares para agilizar el tema, es una verdad a medias o una inexactitud flagrante.

En Burriana se habla de muchas cosas y, casi siempre, de los mismos problemas. Problemas que quienes nos gobiernan no han sabido atajar. El Aenal, el parking subterráneo, los espigones de la costa, el casco antiguo y, como no, el Museu de la Taronja con su década prodigiosamente cerrado y luego sacamos pecho cuando hablamos de la “fruita daurada” que tanto reconocimiento ha dado a la población.

Que el Museu de la Taronja esté cerrado, lo digo una vez más, es una vergüenza para el concejal de cultura y para toda la corporación en pleno. Es un bochorno para los que han gobernado y para quienes gobiernan y, también, es una situación deplorable para una oposición que nunca ha dicho nada al respecto. Los únicos que no tenemos la culpa somos quienes los hemos elegido o ¿tal vez si por elegirlos?

miércoles, 13 de octubre de 2021

Una noche atípica de Sant Josep

 Finalizaron las fiestas falleras dedicadas a Sant Josep. Se han quemado los monumentos falleros y algunas vergüenzas que se plantaron por la calles de nuestra ciudad. Era un martes atípico del mes de octubre y Burriana celebraba, con retraso, el día de Sant Josep, sin ser el día del padre. Además, el día de l’Axiamo, les calderes, la romería, la feria de  niños y las tradicionales paradas hasta llegar a la ermita. Y por si fuera poco, el día del Pilar, patrona de la Guardia Civil y, a la vez, fiesta nacional.

Mucho que conmemorar para una jornada con veinticuatro horas en la que no hubo tiempo para parar. Las bandas de música a primera hora de la mañana hacían escuchar sus instrumentos y melodías anunciando la jornada. Falleros por aquí, falleras con caras de sueño saliendo de las peluquerías con destino a enfundarse el traje de fallera en este día de la ofrenda que reunió las ganas y sentimientos de dos años y los deseos de normalidad para dentro de cinco meses.

Si. Si, cinco meses para que vuelvan a sembrarse de fallas esta ciudad que si ha quemado las de este año en el prolegómenos del otoño, pronto lo hará, de nuevo, anunciando la florida primavera de dos mil veintidós con los anhelos y deseos de que todo funcione, más o menos, como lo hacía antes de un catorce de marzo de hará, en ese  momento, dos años.

Digo pues que en ese día de “No” Sant Josep y “No” día del padre, se acercaba la hora de la “Cremà” y a diferencia de la fecha normal, tampoco se había preparado nada en casa para festejar cualquier acontecimiento u onomástica que se terciara. Digo pues que se presentan armadas de una bandeja “amb coca de tomaca” a mi casa para ver como se queman las fallas ubicadas en El Pla.

Bien recibidas, por supuesto, se comparte lo que hay y esperamos pacientemente el inicio del momento en el que el fuego “otoñal” consume esos monumentos que, pacientemente, habían esperado en cualquier lugar, dos veranos, dos primaveras, un invierno y un otoño, el momento de salir a la calle y ser admirados.

El fuego los va consumiendo en medio de acaloradas discusiones sobre temas diversos y discrepancias palpables. Los monumentos van siendo pasto de las llamas, los cohetes van cesando y dejan paso, poco a poco, a una noche tranquila que verá una jornada de normalidad que servirá de entrenamiento para lo que ocurra dentro de cinco meses en que volveremos a reinar en las calles y en las alturas para ver purificar los deseos y anhelos de una noche atípica de Sant Josep.

viernes, 1 de octubre de 2021

La falta de profesionales en el área de turismo nos va a llevar a la nada, una vez más.

 Apreciada alcaldesa de la ciudad de Burriana. Agnóstico ante la convocatoria y los resultados que se pudieran derivar de lo que con posterioridad se llamó Foro 2030, decidí participar con el objetivo de aportar mi granito de arena con el objetivo de mejorar esta ciudad que nos acoge, para bien y para mal, a muchos ciudadanos que se esfuerzan por hacerla un poco mejor.

Durante los meses que mantuvimos las reuniones, en pleno periodo de pandemia, conocí nuevas personas y me reencontré con antiguos compañeros en aras de redactar una serie de medidas que posibilitaran una dinamización de Burriana, cada uno en su área y con excelentes profesionales que expresaron sus pensamientos para intentar trazar las líneas directrices de lo que pudiera ser el futuro de nuestra ciudad.

Se hizo el trabajo. Se presentó públicamente. Se hicieron las fotos oportunas, sin ningún interés en salir en ellas por parte de los ponentes. Se redactó el trabajo y se expusieron ideas sobre los campos abarcados. Se publicó y se tomó el compromiso de continuar los contactos e iniciar algunas actividades.

Ocho meses después de la presentación no ha vuelto a haber ninguna toma de contacto para llevar actividad alguna, refrescar los temas o, simplemente, tener un acto de cortesía para con quienes tuvieron la deferencia de llevar a cabo el trabajo.

Leo ahora que, desde la concejalía de turismo, se va a realizar una serie de visitas guiadas para mostrar uno de los valores patrimoniales de nuestra población, el modernismo. Me alegro que se haga algo. Pero lo que no me parece tan correcto es que se haya contratado a quien se ha hecho de espaldas a los ciudadanos, a algunos profesionales y de, también, a algunos que saben muy mucho de lo que es el modernismo, la historia de las casas y de ese periodo de tiempo en el que “la fruita daurada” le dio a esta población el periodo de tiempo más esplendoroso que ha tenido nunca. Menos más que los figurantes van a ser de la localidad que han sido contratados por la empresa contratada.

Estaba convencido de que aquel trabajo llevado a cabo por el Foro 2020 iba a servir para poco, lo manifesté desde el primer día, y menos aún en el apartado de turismo por falta de capacidad de nuestra máxima representante en turismo; por la falta de profesionales en esta área municipal y porque se está trabajando muy mal en este apartado sin darse cuenta que un municipio no puede ser turístico si sus gentes no se involucran y aquí no estamos involucrando a la población.

En Burriana hay personas capaces de desarrollar un discurso sobre el tema que sea. Y el modernismo no es una excepción y esta actividad la deben desarrollar los diferentes colectivos de la población que puedan colaborar y no personajes extraños que desconocen la realidad de la ciudad. El turismo no es entretener a los visitantes con actores. El turismo es actividad, industria, ocio, participación de los vecinos, es comercio que genere negocio para los residentes y es una actividad que sea capaz de conservar su historia, su cultura y su patrimonio para mejorarlo y conservarlo de cara al futuro.

Mal andamos. Volvemos a empezar la casa por el tejado y, a buen seguro, no vamos a llegar muy lejos con esta nueva actividad. Me gustaría equivocarme pero la falta de profesionales en el área de turismo nos va a llevar a la nada, una vez más.

domingo, 26 de septiembre de 2021

Estar en dos sitios a la vez

 Ya lo sé, Rosa. Si ya lo sé, hace demasiados días que no escribo en el blog y es que estoy bastante mosqueado de muchas cosas, cansado de otras tantas, cabreado con ciertas situaciones que nos acechan y nos rodean, hastiado de Afganistán, el volcán, el prófugo de Bélgica y las chorradas de la princesa de Cibeles y a veces me planteo si vale la pena “hablar por hablar”.

Pero bueno, aquí estoy un domingo por la mañana sentado ante el ordenador escribiendo unas letras para dar rienda suelta, muchas veces, a mis propias frustraciones que no son más que, en algunos casos, falta de consecuciones para mis poblaciones, mis gentes e, incluso, mi propias familia.

Así es pues. Redacto unas líneas después de haber pasado una semana tranquila, relajado y tras un sábado de compartir paella y cervezas con una parte de esa familia a la que, todos, hace demasiado que no vemos por causas ajenas a la propia voluntad de cada uno de quienes fuimos comensales y de quienes no pudieron estarlo.

Pero si ayer fue día de paella compartida, a veces, las situaciones compartidas se te amontonan y tienes que elegir por una o por otra y es que ayer también tenía otra celebración a la que no pude asistir y que me perdí, con disgusto, porque todavía no he conseguido estar en dos sitios a la vez, aquello de la ubicuidad, pero todo se andará. Mientras lo intento me perdí una de las dos que tenía ayer.

Sin embargo, si disfrute de la que estuve, estoy seguro que también hubiera disfrutado de la que no pude asistir porque la compañía era igual de buena en una como en otra. Y es que me sabe mal perderme buenas situación porque la que te pierdes, no vuelves a recuperar. En fin, eso que a la próxima las haremos correlativas y así …………

Hay muchas cosas que nos perdemos y otras muchas a las que asistimos pero mi intención ha sido, es y continuará siendo dejarme las menos posibles, es aquello de que “no me lo cuenten” que no es lo mismo ir y contarlo que no ir y que te lo cuenten.

Nada pues, a seguir disfrutando de esta soleada mañana esperando que los próximos días sean tan buenos como que estamos viviendo.

 

lunes, 13 de septiembre de 2021

Bien poco cuesta un saludo, aunque sea por cortesía.

 Era un día cualquiera de una de las últimas semanas de esta mi vida y la tuya. Digo pues que ese día me levanto y al rato me encuentro con una persona que paseaba en medio de esa naturaleza que está a las afueras de cada uno de nuestros pueblos y ciudades.

Disfrutaba, supongo, del buen tiempo, de la tranquilidad, del canto de los pocos pájaros que todavía se escuchan. El sol iba tomando altura y sobresaliendo por encima de los edificios que hay esparcidos por nuestros términos municipales y la primera brisa del día refrescaba el ambiente.

Caminaba rápido. Iba acompañado de otra persona y su silueta aparecía y desaparecía tras cada uno de los troncos de los árboles que se entrecruzaban entre el y yo mismo. Le miré, me vió. Giró la cabeza y prosiguió su camino sin saludar o, al menos, gesticular con la cabeza. A mí me dio lo mismo. Me quedé con el saludo a medio hacer ante su impasividad visual y su, mala educación al no hacer gesto alguno.

A mí me daba igual su saludo, la verdad. Me daba igual porque nada espero de él, aunque tuviera y ostentara un cargo público y es que de él nada confío, ni siquiera la gestión que pudiera tener de sus responsabilidades institucionales. Con su pan se lo coma.

Sin embargo, considero que, solamente por ostentar un cargo público, debería ser más cortés, más agradable, más afable y más correcto con todo el mundo, con quienes él sabe que le votan y con quienes cree que no lo hacen. De todas formas la impresión general de quienes le conocen es bastante pobre y la consideración hacia su persona no superaría el aprobado ni contando con la puntuación muy favorable de su propia familia.

La suerte que tiene tu pueblo y, a lo mejor, el mío es que no va de cabeza de lista porque con su carácter pocos votos obtendría su lista electoral tras la que se esconde para tener y obtener uno o varios cargos públicos a los que se ha aferrado ya hace varios lustros.

Dicen que entre los animales y las personas, ahora también llamada ciudadanía, la principal diferencia es el raciocinio. Bien poco cuesta un saludo, aunque sea por cortesía.

sábado, 11 de septiembre de 2021

El próximo mes nuevo pleno y, seguramente, más patetismo.

 Estamos en fiestas, pero sin casi fiestas. Estamos en verano pero casi ya no nos queda y lo hemos vivido de la forma en que lo hemos vivido, pendientes del virus este, que nos acompaña desde hace casi dos años, y con la “psicosis” del precio de la luz.

Nos han triplicado el precio de la luz y tan ofuscados estamos en esto, que no nos hemos dado cuenta que ha aumentado la gasolina, las patatas, la leche, la fruta y la verdura, así como la mayoría de los precios de los productos de primera necesidad que forman parte de la cesta de la compra. Y también los precios de los libros de texto. Menos mal que algunas familias han aprovechado “els bonos” que ha emitido el Magnífic Ajuntament de Burriana que les ha paliado en parte la cuesta de septiembre. Mira por dónde.

Estamos ya acercándonos a la mitad de septiembre. Viviendo las casi fiestas. Escuchando lo del otoño caliente que creo que con el precio de la luz lo será menos porque gastaremos más la manta y menos la estufa eléctrica o la de gas, cuya bombona también ha subido lo suyo.

  Eso, que la próxima semana la iniciaremos con más normalidad. Las casi fiestas habrán terminado, los niños al colegio, aunque sea media jornada, a puertas de entrar en el otoño y comenzará, también,  curso político, aunque en realidad no sé si el curso pasado ha terminado todavía porque con el verano político que hemos tenido, hemos terminado saturados de imbecilidades dichas por nuestros máximos representantes e incluso alguno de los que ya son jubilados, de oro, y que se han afeitado el bigote, privatizado las grandes empresas nacionales que controlan sectores básico como la electricidad.

Pues nada, a esperar la próxima semana y a cumplir las promesas que cada uno haya hecho en vísperas de congresos nacionales de los partidos políticos, del lleno a conseguir en cualquier plaza de toros y a seguir aguantando la inoperancia agrícola para con los cítricos y un largo etcétera de cuestiones que se nos avecinan.

De los plenos del Magnífic no quiero hablar, siguen siendo patéticos en la dirección y en cualquiera de los grupos de la oposición, incluyendo a los no adscritos que si lo están porque si no estuvieran no podrían estar. El próximo mes nuevo pleno y, seguramente, más patetismo.

miércoles, 25 de agosto de 2021

Queridos imbéciles, incultos, maleducados y lelos

 Queridos imbéciles, incultos, maleducados y lelos que os atrevisteis a interrumpir una actuación de unos artistas porque hablaban la lengua del pueblo al que fuisteis a visitar, ver o pasar vuestras vacaciones.

Digo pues, queridos, que todo lo anteriormente dicho no es más que la punta del iceberg de lo que parecéis, aparentáis y que en realidad sois.

Como os atreveis a interrumpir un trabajo artístico de unos actores que se han estado preparando un trabajo durante mucho tiempo con el objetivo de agradar al respetable que cada noche les oye y les escucha con admiración hasta que aparecisteis vosotros, unos palurdos que no me importa de donde sois, y que osasteis interrumpirlos para gritar que se expresaran en “español”.

Si os referíais al español como lengua que se habla en España, el catalán, el vasco y el gallego son también lenguas españolas, otra cosa es que quisierais que se hablara en castellano, esa lengua en la que estoy escribiendo estas palabras  para defender una lengua que vosotros ofendisteis hace unos días en la población castellonense de Moncofa.

Digo pues, queridos analfabetos de la cultura, que la lengua que hablamos aquí existía antes de que vosotros llegarais, con vuestra prepotencia, mala educación, verborrea y afán imperialista. La mamamos de nuestras madres y, aunque algunos no la aprendimos con corrección en la escuela, la hemos trabajado y difundido para que nuestros hijos sí lo pudieran hacer.

Algunos dijeron que eran unos turistas quienes llevaron a cabo la interrupción. Yo creo que no. No eran turistas. Los turistas llegan a un lugar y lo respetan, tanto a él, como a sus habitantes y estos individuos, por calificarlos de alguna manera, no son más que energúmenos que se creen superiores a los “lugareños” del sitio que intentan colonizar.

Pues no señores no. Uds. Son unos groseros maleducados que no se merecen el reconocimiento de turistas y, ni siquiera que sean bien recibidos en el lugar en el que se encuentran.

¿Se atreverían a interrumpir una ópera interpretada por Plácido porque canta en alemán? Seguro que no. Pero es que, estos aprendices de persona que jamás llegarán a serlo, se creen con derecho a todo. A ofender a quienes no piensan como ellos; a quienes no aman como ellos; a quienes no sienten como ellos y a quienes no hablamos como ellos aunque conozcamos su lengua, tal vez, mejor que ellos y a la que respetamos y reconocemos, también como nuestra.

Pues eso, me fastidian los desprecios a las personas, al patrimonio, la lengua y a todo aquello que suponga un poco de esa cultura de la que demostraron su ausencia quienes tuvieron la osadía de ofender a todos valencianos y no valencianos que con atención escuchaban a estos artistas hasta que aparecieron estos imbéciles, incultos, maleducados y lelos que para desgracia de lugareños y foráneos hay en todas partes.