Marcelino, un buen tipo descrito con gran belleza y sinceridad.
He acabado con Marcelino. Si lo he finiquitado rápido. Me enganchó y, eso, hizo que su lectura fuera rápida. Es la novela que he leído de Bibiana Collado y me ha parecido muy buena con un lenguaje sin rodeos, claro y directamente al grano para que un hubiera malas interpretaciones. La forma de escribir de Bibiana, en esta novela, refleja a las claras el lenguaje, la forma de pensar y de sentir de una época determinada de este país en que todo estaba prohibido o era pecado, porque a través de sus letras se deja entrever lo que es la sociedad rural de una época oscura que, afortunadamente quedó atrás, en la forma de vida, pero, por desgracia, algunos pensamientos se están volviendo a poner de moda. Marcelino, Encarna y todos los demás personajes describen, a la perfección, la España de una época, que algunos todavía hemos podido comprobar en parte en la que la sexualidad, especialmente, era un tema tabú y del que las personas desconocían en gran manera más allá de “tener hijos ...