martes, 11 de julio de 2017

Bon estiu

Vaya, vaya, con el calor. Tras la llegada de verano, que no del calor, que parece que lo tenemos anclado durante todo el año, se aproximan los periodos de vacaciones con julio y agosto como meses por excelencia para ello y, con ello, todo el descontrol típico de ello.

Con el verano llegan los turistas, los festivales y, como no, los mosquitos que se dejan notar, aunque a estas alturas parece que no hay muchos o que los que hay son pacíficos, no se oyen muchas quejas con referencia a las picaduras de estos diminutos seres que tienen especial predilección por algún tipo de pieles dado que a unos no les pican y a otros si. Como los pimientos de Padrón que unos pican y otros “non”.

En fin, que eso, que la playa llena, los merenderos funcionando, alguna que otra actividad en la Torre de Mar, ferias comerciales en la playa y el Arenal Sound preparándose para el primer fin de semana de agosto en que nuestra ciudad acogerá a miles de personas ávidas de disfrute de la música que les gusta o de hacer lo que les venga en gana en el inmenso botellón en que se convierte el paseo durante esos días, no muy diferente de lo que ocurre cada sábado por la noche, aunque con mucha más gente.

Durante estos días las acaloradas neuronas que nos pueblan buscan de aclimatarse y hacer lo menos posible con el objetivo de no sudar demasiado y relajarse ante las altas temperaturas que se registran y que nos “aplatanan” un poco o un mucho, según cada cual.

Pues nada a disfrutar de las diversas playas que existen en nuestra costa, con nombre y sin nombre y que todos conocemos como llegar. Por si acaso hay GPS.


Bon estiu

viernes, 7 de julio de 2017

Titulares confusos

Me resultan chocantes aquellos titulares que te llevan a la ambigüedad o a la confusión hasta que llegas a leer la redacción y desarrollo de la noticia y es que el que he leído hoy me ha causado gracia, especialmente por lo que me afecta.

El titular dice “piden a la alcaldesa que ponga orden en El Pla” y sin leer el contenido yo me he dicho. Yo también. Me gustaría que hicieran un parking en el subsuelo, o al menos que arreglaran el infame pavimento que existe, lleno de baches; me gustaría que repusieran todos los arbolitos que a lo largo de los años han ido rompiéndose y que los diferentes equipos de gobierno no los han repuesto.

Me gustaría que lo peatonalizaran y que sirviera de revulsivo para la prosperidad del comercio en general; me agradaría que cambiaran el alumbrado público y que El Pla, cuando se hace de noche no pareciera una cueva. Me gustaría que estuviera lleno de terrazas y de buen ambiente y que fuera el reflejo de una ciudad próspera y animada.

En fin, es lo primero que me vino a la cabeza tras leer este titular reivindicativo del Partido Popular, en boca de mi amiga Ana Montagut . Sin embargo, el desarrollo de la noticia era que había que poner orden el El Pla, boletín de información municipal, que cada mes debería editar el Magnífic para informar a los ciudadanos de esta sufrida ciudad de lo acontecido y lo que puede acontecer en un futuro de treinta días que es el periodo de caducidad de dicha publicación.

Sobre el BIM me remito a mi artículo anterior ( http://joanllidomeseguer.blogspot.com.es/2017/07/a-vueltas-con-el-bim.html )y sobre El Pla me gustaría seguir reivindicando esas ilusiones mías que ya tenía cuando mi amiga, anteriormente citada, estaba en el gobierno y que tampoco fueron capaces de ejecutar.

sábado, 1 de julio de 2017

A vueltas con el BIM

El tema del BIM El Pla, que edita cada mes el Magnífic, se ha convertido desde hace unos años en un arma arrojadiza entre la oposición y los diferentes equipos de gobierno y todo ello se inició hace tres legislaturas cuando bajo la responsabilidad de la entonces concejal de información Esther Pallardó comenzó a interesar más el precio que la calidad de los contenidos y cuando pasó a convertirse en un arma propagandística del equipo de gobierno.

Tras entregar su redacción y edición a manos tuteladas comenzó el desorden; meses que no salía, meses que salieron dos con quince días de diferencia y con un diseño e información que comenzó a dejar de interesar a muchos ciudadanos que de forma habitual esperaban expectantes la salida del BIM para informarse de las próximas actividades a realizar y de lo que había acontecido en los últimos treinta días.

Ahora el descontrol o, a lo mejor, desorganización nos está llevando a que, nuevamente, la oposición proteste por los retrasos y sin embargo no reclame otras cuestiones aledañas al BIM que no voy a indicar aquí para no darles pistas de las cosas que hacen mal o, al menos, no como deberían.

Está claro que los tiempos son otros y que hoy en día hay muchos medios de información que se hacen eco de las noticias con gran agilidad, pero este boletín que debería ser la crónica escrita de una ciudad, hoy en día, no lo es y, me huele, que únicamente sirve para entretener un poco al personal y más desde que en el consistorio hay seis fuerzas políticas diferentes que ocupan una parte importante de sus contenidos.

Pero como siempre ha ocurrido y ocurre, desde la oposición, nunca se han aportado soluciones, que las hay, para que el BIM sea un medio de información y que al mismo tiempo su edición se efectúe en nuestra ciudad y no a seiscientos kilómetros de donde se producen los hechos y que, además de informar, sirva para mantener los puestos de trabajo en una ciudad que no anda muy sobrada de ellos.


Al BIM le pasa como a TVE. Todos lo utilizan sin darse cuenta que no es bueno ni para el utilizador.

lunes, 26 de junio de 2017

Suciedad marinera

Desde siempre hemos oído decir aquello de que “no es más limpio quien más limpia, sino quien menos ensucia”, aunque esta máxima no la debe conocer mucha gente que no hace más que ensuciar allá por donde pasa o, como el caballo de Atila, que no hacen más que dejar huellas de suciedad por doquier.

Y esto viene a cuento de muchas cosas, circunstancias y hechos, siendo estos últimos, los más notables y destacados, máxime por el rastro que dejan los autores de tales “fechorías”.
No me voy a referir a las defecaciones que dejan “los propietarios de los animales” en las aceras de muchas entradas y salidas, circunvalaciones o calles cualesquiera de la ciudad. Como estamos en verano me voy a referir a las zonas marítimas y, especialmente, en aquellos lugares en los que se sitúan algunos, presuntos, pescadores cuyo único objetivo, parece ser, dejarse “la mierda” de todo lo que consumen en el mismo lugar en que abren sus hamacas para refrescarse del calor veraniego.

Sin ir más lejos, el pasado sábado, más o menos frente a mi casa unas personas, por no decir unos marranos, disfrutaron de la noche mediterránea lanzando sus cañas al mar y bebiendo diferentes refrescos combinados con un licor, supuestamente alemán, cuyo nombre no sé escribir por su dificultad y de refrescos y agua.

No hablé con ellos pero sé lo que bebieron, envases de cristal incluidos, porque a la mañana siguiente tuve que recogerlos para que ningún vehículo los pisara y pudiera sufrir algún percance. Junto a las botellas, había también de plástico, bolsas de comida y algún que otro “Tuper” que tiré al contenedor que está a unos diez metros de donde dejaron su “marrano” rastro de la noche.

No contento con lo de la noche del veinticuatro, a la noche siguiente, otro grupito hizo lo mismo y, si bien, no dejaron cascos de botellas de cristal si que se olvidaron de los paquetes vacíos de las “guarraditas” que comieron, del arroz tres delicias que les sobró y de otros menesteres que he recogido esta mañana.

Yo me pregunto que tipo de control se podría hacer sobre estos que tanto ensucian y que les importa, un pimiento morrón, como dejen el espacio que han ocupado durante unas horas. Policía ecológica o más educación; ¿Qué control se puede establecer sobre estas cosas?


En fin, esto que ocurre no se produce, únicamente frente a mi casa; el muro está lleno de cosas; en la escollera, de poniente y de levante se puede encontrar de todo y luego, no hacemos más que quejarnos y si decimos algo es que no entendemos a estos supuestos usuarios y, además, puedes correr el mismo peligro que corrió ese señor que hace unos días le llamó la atención a una persona que orinaba en la vía pública. Por cierto que D.E.P.

lunes, 19 de junio de 2017

Las costumbres hay muchos que las entienden mal.

Ayer fue el día del Corpus, en Burriana también, y mira por donde me acerqué a ver la procesión que discurrió por las calles céntricas de la población y en las que hubo un reducido número de personas viendo su desfilar, aunque más numeroso que en años anteriores.

Primero desfilaron los feligreses, a continuación los niñ@s vestidos de comunión y seguidamente la carroza con la que desplaza a la custodia empujada por las personas que se prestan a ello. A la carroza le sigue el cuerpo religioso y finalmente llega la corporación municipal, cerrando el desfile, como es habitual la Agrupació Filarmònica borrianenca.
Hasta ahí todo correcto.

El objeto de este artículo no es otro que el de lamentar el pobre aspecto de la representación municipal a cuyos dos “maceros” seguían seis concejales, todos ellos del Partido Popular, de los veintiún miembros que conforman la corporación municipal.
Como era un acto oficial, salió la bandera de la ciudad

 y ¿saben quien la llevaba? Un miembro de la oposición. Que yo sepa o conozca, nunca en ningún acto oficial la bandera la ha llevado un miembro de la oposición, siempre era portada por un miembro del equipo de gobierno. ¿Es la antesala de las próximas elecciones? O tal vez es la aplicación de ese código ético no firmado por ningún concejal del Ayuntamiento y que sólo ha servido para pagar el sueldo a un concejal determinado?
Está claro que algunos representantes del Partido Socialista estaban de congreso, tres concretamente, pero aún quedan tres concejales más; Compromís tiene tres concejales y de ellos no se personó ninguno y a los de Podemos, ni se les espera; de Cibur y Ciudadanos tampoco acudió nadie.

Entiendo que estos actos tienen un carácter especial, pero ¿irían a un acto convocado por la peña de un equipo cualquiera de futbol? Creo que no deberían ir dado que se ofenderían los de otros equipos o a lo mejor me enfadaba yo mismo porque el futbol me la trae floja.
Considero que somos el fruto de una cultura occidental en la que la religión cristiana ha tenido una gran influencia; en la que la gran cantidad de costumbres, formas de actuar o incluso los mismos monumentos que visitamos continuamente tienen su origen en la religión cristiana, catedrales, conventos, museos, bibliotecas, etc. queramos o no queramos y muchos de los actos a los que asistimos tienen mayor importancia por su carácter costumbrista o tradicional que por su trascendencia religiosa.

Yo tengo las creencias que tengo, ni mejores ni peores que las de otros y, en cambio, soy portador de las imágenes de los patronos de la ciudad en la que vivo, han crecido mis hijos y he echado raíces y para mí es más importante el aspecto costumbrista que el religioso y por eso hago lo que hago.

Si he pertenecido a algún colectivo he aceptado las reglas de juego y no por ello rompo la baraja, si no quiero estar, lo dejo y me voy, pero en este caso lo que está en juego para algunos es el sueldo y la apariencia de progresía y modernidad.

Hace unos días fallecía en Vila-real Pasqual Batalla, un concejal de Compromís que ha sido el máximo valedor de las costumbres y tradiciones de su población. Todos, los de aquí y los de allí, han alabado su trayectoria, me alegro por su persona porque se lo merecía, esto y mucho más. Ya desearía que algunos tomaran ejemplo de su gran persona. Pero me gustaría que le copiaran esa defensa de nuestras tradiciones, procesiones incluidas, que no son más que una forma de reafirmarnos como personas pertenecientes a una cultura y tradiciones determinadas y no a muchas cosas de las que nos indican que son los parámetros de un progreso mal entendido.


En fin, eso, que las costumbres hay muchos que las entienden mal.




Incluyo dos imágenes autorizadas por su autor que quiere permanecer en el anonimato. Gracias

jueves, 15 de junio de 2017

No sólo de balón se vive

Hay personas a las que no se le suben, únicamente, los humos o el alcohol a la cabeza, hay quienes sus delirios de grandeza les llevan a decir cosas que a muchos nos parecen inverosímiles y a otros muchos les parecen estupideces, aunque también los hay que esas estupideces e inverosimilitudes les parecen muy lógicas. Por eso todo se vende.

Esto que digo viene a cuento de las declaraciones del alcalde de Vila-real sobre el cambio de capitalidad de la comarca de la Plana Baixa, que ahora ostenta Burriana, para que se modifique y pase a ser Vila-real. No estará ya bien. Me da la sensación que el balón se le ha subido a la cabeza o que su cabeza se ha convertido en un balón.

De sobra es conocido por todos que en la actualidad el potencial económico del municipio de Burriana no es comparable al de Vila-real; es conocido que mientras algunos políticos de Burriana, en Madrid o Valencia, no han hecho más que calentar la silla y procurar que no se la quitaran, otros políticos de Vila-real han conseguido réditos muy positivos para su localidad y es que en visión política nuestros representantes han tenido muy poca.

Desde que a finales de los ochenta trasladaran la comisaría de policía nacional a Vila-real, hasta la fecha, Burriana no ha sabido presionar para conseguir algún tipo de delegación cuya laboriosidad redundara en el incremento de actividad oficial en la ciudad y que ello ha repercutido en que para cualquier cosa tengamos que desplazarnos a otras poblaciones. Hospital, Servef, Uned, DNI y un largo etc. de aspectos y cosas.

Pero creo, Sr. Benlloch que debería dejar algo para otras poblaciones o, al menos, no ser tan avaricioso, está claro que tiene muchas conexiones en ciertas alturas y que tiene bastante poder político, además del económico de su municipio, pero de ahí a dejar a los demás sin nada……. hay un largo trecho.


Y después de esto que pedirá la capitalidad de la provincia por tener un equipo de fútbol en primera división. Tenga en cuenta que una gran cantidad de socios de ese club son del resto de la provincia y que una parte importante de ellos son de Burriana. Creo que en este caso se ha pasado un trecho y que no debería, por respeto a los vecinos de su población colindante ni plantearlo o es que pretende pasar a la historia como ¿“el conseguidor ”? No sea tan avaricioso, la avaricia rompe el saco y es posible que empiecen sus vacas flacas con este tipo de declaraciones. No sólo de balón se vive.

lunes, 5 de junio de 2017

Sin miedo al futuro

A mediados de este mes de junio se cumplen dos años desde la toma de posesión del actual equipo de gobierno municipal con Maria Josep Safont al frente de un grupo de concejales pertenecientes a tres partidos, más conocido como el tripartito gobernante, y desde aquél momento hasta la fecha las cosas han ido cambiando poco muy a pesar de qué, ahora, dos años después sus componentes ya se conocen, aunque a veces pienso que sólo de vista.

Dos años dan para mucho, en según qué cosas; y dan para poco, según en qué otras. Dan para mucho en lo que se refiere al conocimiento entre personas que trabajan en un mismo equipo y dan para poco en lo que se refiere a las realizaciones y me da la sensación que se ha tenido más tiempo y más eficacia en lo segundo que en lo primero, pero sólo en la dinamización que algunos concejales imparten a su gestión, dado que otros viven muy bien con sus constantes fotografías y su preocupación por su imagen pública.

De entre los concejales de equipo de gobierno, PSOE, Compromís y Podemos, las concejalías más técnicas y de más dolores de cabeza quedaron en manos del Partido Socialista; las más bonitas se las quedó Compromís; y las más cómodas fueron a parar a Podemos. Esto que estoy diciendo ya lo comenté en su día y argumenté que era un sinsentido, dado que todos debían trabajar por igual para sacar adelante la inacción de los pasados años de un gobierno del Partido Popular, caracterizado por su falta de gestión gobernante.

Ahora, dos años después, debería ser el momento de la reorganización, del nuevo reparto de responsabilidades y de que el trabajo vea su efectividad. En las concejalías que ostenta el Partido Socialista se va viendo algún avance real y ejecutivo; en las de Compromís si no fuera por cultura y deportes que “se progresa adecuadamente” en el resto son poco resolutivas y menos mal que quien se marchó sin despedirse se fue, de lo contrario aún sería peor; y en lo que respecta a Podemos, me da la impresión que viven muy bien y sin enterarse de lo que tienen entre manos que no es ni más ni menos que la gestión de su municipio, pero además de el suyo, también es el nuestro. Y no es poca cosa.

Creo que el Partido Socialista debería enfrentarse a esta situación, coger el “Pacte per Borriana”, por no decir aquello de el toro por los cuernos, y sin ningún miedo a perder nada, reorganizar concejalias y si me apuras dar cabida a nuevos concejales y nuevos partidos en el equipo de gobierno. De lo contrario los dos años que se aproximan van a ser muy complicados para el grupo municipal socialista al que le van a achacar todos los males del Ayuntamiento y durante este tiempo algunos concejales se seguirán lavando las manos, como ya hacen ahora, en detrimento de la alcaldesa y de su formación política. Y es que, a partir de ahora, comienza el periodo de descenso y de desmarques y, eso, algunos lo saben hacer muy bien.


Tras dos años de gobierno, sin el Partido Popular, creo que se ha conseguido algo, me hubiera gustado que se hubiera conseguido más y para ello hay que trabajar sin miedo al futuro y sin apego a nada, ni siquiera a una silla. 



TRADUCCIÓ VALENCIÀ

A mitjan d’este mes de juny es compleixen dos anys des de la presa de possessió de l'actual equip de govern municipal amb Maria Josep Safont al capdavant d'un grup de regidors pertanyents a tres partits, més conegut com el tripartit governant, i des d'aquell moment fins hui les coses han anat canviant poc, molt a pesar de què, ara, dos anys després els seus components ja es coneixen, encara que a vegades pense que només de vista.

Dos anys donen per a molt, en segons quines coses; i donen per a poc, segons en quines altres. Donen per a molt en el que es referix al coneixement entre persones que treballen en un mateix equip i donen per a poc pel que fa a les realitzacions; i em fa la sensació que s'ha tingut més temps i més eficàcia en la segona cosa que en la primera, però només en la dinamització que alguns regidors imparteixen a la seua gestió, atès que altres viuen molt bé amb les seues constants fotografies i la preocupació per la seua imatge pública.

D'entre els regidors de l’equip de govern, format per PSOE, Compromís i Podem, les regidories més tècniques i de més dolors de cap van quedar en mans del Partit Socialista; les més boniques se les va quedar Compromís; i les més còmodes van ser per a Podem. Açò que estic dient ja ho vaig comentar al seu dia i vaig argumentar que era un sense sentit, atès que tots havien de treballar per igual per a tirar endavant la inacció dels passats anys d'un govern del Partit Popular, caracteritzat per la seua falta de gestió governant.

Ara, dos anys després, hauria de ser el moment de la reorganització, del nou repartiment de responsabilitats i de que el treball veja la seua efectivitat. En les regidories que ostenta el Partit Socialista es va veient algun avanç real i executiu; en les de Compromís si no fóra per cultura i esports que "se progressa adequadament" en la resta són poc resolutives i encara sort que qui se’n va anar sense despedir-se se'n va anar, en cas contrari encara seria pitjor.

Crec que el Partit Socialista hauria d'enfrontar-se a esta situació, agafar el "Pacte per Borriana", per no dir allò de “el bou per les banyes”, i sense cap por de perdre res, reorganitzar regidories i si m'apures donar cabuda a nous regidors i nous partits en l'equip de govern. En cas contrari els dos anys que s'aproximen seran molt complicats per al grup municipal socialista a qui li van a atribuir tots els mals de l'Ajuntament i durant este temps alguns regidors es continuaran llavant les mans, com ja fan ara, en detriment de l'alcaldessa i de la seua formació política.

I és que, a partir d'ara, comença el període de descens i de desmarcatges i, això, alguns ho saben fer molt bé. Després de dos anys de govern, sense el Partit Popular, crec que s'ha aconseguit alguna cosa, m'haguera agradat que s'haguera aconseguit més i per a això cal treballar sense por al futur i sense afecció a res, ni tan sols a una cadira.


P.D. Sense que serveixca de precedent. Gracies SALT