jueves, 23 de noviembre de 2017

¿Puede esto suceder en Burriana?

Tras el pleno ordinario de noviembre escribí un artículo al que titulé “De príncipes y princesas”, http://joanllidomeseguer.blogspot.com.es/2017/11/de-principes-y-princesas.html, y tras él los sucesos que han acaecido, tras lo escuchado, me han llevado a contar esta historia que también va de princesas y de viejas brujas.

En este mismo reino de la “bella durmiente” había una princesa destronada que desde hacía mucho tiempo quería conseguir el poder para implantar a sus vasallos sus propios principios e intereses. Sin embargo, no lo conseguía. Pero seguía en el intento.

Como los números no le salían, por la vía legal. Comenzó a buscar la fórmula y, por más que lo intentaba, no lo lograba. Pero llegó un día en que con la debilidad de las fuerzas adversarias existentes dentro del castillo, encontró un príncipe cuyas ansias de reinar sobrepasaban cualquier límite y, en el exterior, otros reinos limítrofes, ya había conseguido imponer su tesis.

Junto a este príncipe encontró a un hada que también quería deshacerse de la princesa y, aunque esta tenía menos poder era necesaria para la trama que se estaba urdiendo. Tras las conversaciones mantenidas se dieron cuenta que el esfuerzo realizado necesitaba necesariamente de un brazo ejecutor que culminara el propósito de desbancar a la princesa.

La princesa destronada preparó el brebaje necesario para encandilar a algún incauto que procediera a dar el paso oportuno y, de esa forma, desbancar a la princesa. Le prometió tierras, trabajo, para él y su familia, un buen sueldo y otras cuestiones que le obnubilaran y le tentaran sus propuestas y para ello utilizó  las artimañas necesarias para ejecutar lo previsto. Todo estaba listo. El futuro era esperanzador. Sólo había que esperar.

Durante la espera y la determinación final, la princesa, durmiente o no, se enteró y puso a sus súbditos a trabajar para hacer fracasar el complot y de esa manera finalizar con una situación de inseguridad en la gobernanza que vislumbrara un futuro, al menos, más tranquilo.

El desenlace final queda en el aire. Tiempo por venir. Y si el cuento lo trasladamos a la actualidad se traduciría en los preparativos para una “trama” orquestada con el objetivo de alcanzar el poder a través de una moción de censura.

¿Puede esto suceder en Burriana?                       
                                                              Próximamente en esta pantalla.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Respeto y diversidad

A veces, cuando oigo hablar del hecho diferencial, de educar en la diversidad, de aceptar la diversidad sexual, religiosa, política, etc. pienso que no es la terminología adecuada, dado que educar en la diversidad no significa, a mi modo de entender nada y, es entonces, cuando me inclino más por educar en el respeto.

Con el objetivo de hablar sobre este tema, me voy al diccionario de la RAE y busco los significados:

“Diversidad” Variedad, desemejanza, diferencia.

“Respeto” Veneración, acatamiento que se hace a alguien. Miramiento, consideración, deferencia.

Llegado a este punto me inclino más por educación en el respeto que educación en la diversidad. Probablemente y, analizando los conceptos, se puede ver que son bastante diferentes porque si educamos en la diversidad, puede que no se llegue a respetar al diverso; en cambio si educamos en el respeto, se educa para todo para el diverso político, para el diverso sexual, para el diverso religioso y para toda aquella diversidad que se pueda producir al existir un gran respeto por el diferente, sea cual sea la diferencia.

Con la aplicación de la diversidad no se incluye algo tan importante como el respeto; sin embargo, con el respeto, si que se incluye la aceptación de la diversidad y es que, a pesar de no ser uno igual a ningún otro, debe imperar el respeto por encima de cualquier otro aspecto, calificativo o posicionamiento que pueda existir en mí o en el otro.


Ya se que es un poco lioso jugar con las palabras diversidad y respeto pero son bien diferentes y significan conceptos muy diversos y a la vez respetables que deberíamos aplicar a nuestras vidas y, para mí, en este orden: respeto y diversidad. Probemoslo.

viernes, 3 de noviembre de 2017

De príncipes y princesas

Tras la “cagada inicial” llega esta misma al salón de plenos y se asienta en él para enseñar, a los presentes y a los televidentes, la mala educación de algún@s, la falta de verdad de otr@s y la inocencia más absoluta del resto.

Los adjetivos y sustantivos anteriores, aplicados según gustos y preferencias demostraron, nuevamente el bajo nivel de sus señorías que amparándose en no sé que cosas, algún@s, se sienten con una verdad tan absoluta que no reparan en las heridas que producen a quien se sienta al otro lado de la bancada.

En el artículo anterior me refería al envenenamiento de la vida municipal desde hace muchas décadas y ayer, el salón de plenos, volvió a vivir unos tensos momentos en los que no cabe destacar ni la buena educación, ni las formas parlamentarias y, ni siquiera, el interés general de esta población en la que vivimos y, algún@s, paseamos nuestro perro, el mismo animal que si hubiera estado allí presente hubiera tenido mejor comportamiento que algún@s de sus señorías.

Los días previos hacían presagiar una batalla política. El Arenal, ese espacio que es propiedad municipal desde hace cincuenta años y que ningún equipo de gobierno ha sabido, querido, conseguido y, no sé si ni siquiera intentado hacer que fuera realmente para el pueblo, volvería a ser el caballo de batalla de un plenario al que le viene grande cualquier solución que se proponga a este o a cualquier otro tema trascendente para la población que pueda afianzar su futuro.

El hexapartido que reina en hemiciclo municipal, de los cuales, como formaciones políticas han dirigido, de una forma u otra al municipio, no han sido capaces de consensuar ninguna formula para desarrollar el “diamante en bruto” que se encuentra en manos municipales desde hace muchos años esta extensión de terreno de la cual algunos se han enterado ahora que no todo es municipal, pero es que, además de esta parcela, hay otras que tampoco son del municipio.

La inacción de unos, la inacción de otros y el desconocimiento de muchos va a hacer que una cuestión de gestión se haya convertido en un boomerang que no va a beneficiar a ningún grupo del consistorio, dado que todos han puesto su granito de arena para que el Arenal siga estando como está, hecho unos “zorros” y si no se lo creen, dense una vuelta.


Por cierto, a algunos les gustó el cuento que nos contaron en el pleno sobre “la bella durmiente” a mí no me gustó nada lo encontré ofensivo, mal contado y no se desveló quienes eran el hada malvada, ni el hada buena, pero lo que tampoco quedó claro es quien será el príncipe que despertará a la princesa. Seguro que con estos mimbres la princesa no querrá despertarse.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Muchos ataques y pocas propuestas, a pesar de todo

No recuerdo un hostigamiento tal al equipo de gobierno municipal, por parte de la oposición, como el que está padeciendo el actual tripartito gobernante por parte del tripartito opositor y, especialmente por parte de los concejales del Partido Popular, inevitablemente el que tiene más opciones de cara al futuro y muchos de los bienes/males que padecemos ahora son consecuencia de su buen/mal gobierno disfrutado/padecido por la ciudadanía burrianense.

Hace, casi, treinta años aquel “enfant terrible” de la política local que se llamaba Traver,  más conocido como “barrusca” envenenó de tal forma el hemiciclo municipal y creo unos hábitos de maltrato al “gobernante” que todavía hoy se sigue en la misma línea con unos concejales, sin cartera, que se consideran casi ministros y que en ninguna ocasión aportan iniciativa alguna a la acción/inacción de quien gobierna.

A lo largo de los dos años de legislatura que llevamos el equipo gobernante ha ejecutado una serie de proyectos que pretenden mejorar la vida de quienes somos o vivimos en esta ciudad y, hasta la fecha, aún no he visto que nadie de la oposición haya valorado positivamente ninguna acción de las llevadas a cabo y, en cambio, si que han torpedeado sus acciones con más de una carencia de verdad. Tampoco pretendo que les echen flores pero, al menos, si no se reconoce lo que se hace, hay que callar y no difamar gratuitamente.

Salvando las prioridades que cada uno tendríamos en el orden de ejecución de proyectos, en cada sesión plenaria se pueden ver y oir una serie de cuestiones que si bien el actual gobierno municipal no está solucionando, a mi modo de entender, correctamente, ellas, las cuestiones, son consecuencia de varias legislaturas, en las que gobernó el actual partido de la oposición y en las que únicamente se hizo que calentar la silla gobernante e importarles “un pimiento morrón” la situación de la población en la que vivimos y si no díganme las realizaciones de las dos legislaturas anteriores.

Tengo claro que el equipo gobernante no resuelve con la eficacia y agilidad que debiera algunos de los problemas planteados; que le falta un equipo de alcaldía potente que visualice ciertas cuestiones y problemas; no tiene un equipo que sea capaz de transmitir y comunicar a los ciudadanos la gestión que les encomendaron las urnas y, mucho me temo, que tampoco lo van a tener en el año y medio que faltan para las próximas elecciones municipales y ello lo pagarán, especialmente el Partido Socialista que no está teniendo la habilidad de comunicar lo que hace mientras otros partidos del gobierno utilizan más adecuadamente la comunicación pública con los administrados.


Nada, que en este miércoles, festividad de todos los santos, comienzo del penúltimo mes del año que dará paso al último año completo de legislatura y que me temo, que en este tiempo nada se moverá para continuar, más allá de dos años, con un gobierno de progreso. 

Los miedos son muchos y las decisiones pocas mientras desde la bancada de enfrente atacan si piedad al poder establecido.

sábado, 28 de octubre de 2017

Participación irreal

Me comentaba un amigo, de esos que tengo, que forma parte de una de esas entidades que tienen cierto poder y que se sustentan en el poder social a través de aportaciones y de “pseudoconsultas”, que se sentía utilizado y que únicamente les consultaban para cubrir el expediente, porque nunca veía que se pusiera en práctica cualquiera de las aportaciones que se hacían en las reuniones a las que asistía.

De igual forma, otro que forma parte de un partido político coincidía en que en su partido político ocurría lo mismo, muchas reuniones y pocas resoluciones de las aportaciones que hacían sus miembros y eso que su forma de gobernarse tiene un carácter asambleario.

Vaya hombre, mira por donde. Me da la sensación que eso ocurre en muchas otras formaciones sean políticas, cooperativas, asociaciones deportivas, culturales o de otra índole y es que estas reflexiones me llevan a pensar que el individualismo, el corporativismo de quienes las dirigen y la poca gana que tienen los dirigentes de complicarse la vida con las aportaciones de sus socios, militantes o simpatizantes es muy, pero que muy notoria y notable.

Al final, por más monsergas que nos digan en la mayoría de colectivos quienes los dirigen hacen los que les viene en gana, por más consultas que hagan a las bases, militantes o asociados. Y, ello, conlleva que, al final, se trabaje de espaldas a quienes eligen a la cúpula.

Sin embargo, se llenan la boca de que solicitan la participación en las reuniones, a través de la red o de cualquier otra forma cuya participación real es muy, pero que muy dudosa y de escasa fiabilidad, a pesar de lo que dicen.

¿Es una lástima? Si. Es una lástima que no se tomen en cuenta muchas de esas aportaciones y que los dirigentes municipales o de otras entidades no presten más atención por las aportaciones de sus propios integrantes, votantes o miembros de cualquier empresa u organismo que se precie de ser realmente democrático, pero no sólo una vez cada cuatro años.


Los referidos amigos se mostraban cansados y desilusionados por la escasez de repercusión que tenían sus propuestas en el día a día de sus entidades y, ambos dos, llegaban a la conclusión de que, muchas veces, la participación que pregonan no es real. Una pena.

P.D. Con respecto a mis dos artículos anteriores. Si hubiéramos hecho la paella no habría terminado la cosa así. Que luego no digan que no había una vía valenciana al problema planteado.

domingo, 22 de octubre de 2017

La paella. Mi gozo en un pozo

Que pena. No es que tuviera grandes esperanzas en guisar esa paella para la concordia, pero en realidad me hubiera gustado. Te imaginas. Los dos sentados a ambos lado y yo de cabeza de mesa, como un moderador. La verdad es que no hubiera sabido por donde empezar a preguntar, pero si sé que hubiéramos comenzado a comer una ensaladita con tomates de cosecha propia, adobados con aceite e Artana y acompañados del vino del Penedés que hubiera traído el catalán.

Acto seguido hubiéramos entrado de lleno en la paella guisada con costilla, pollo y conejo y verduras de la huerta valenciana, tomate natural rayado, también de cosecha propia, y las judías verdes que estarían acompañadas con alcachofas de Benicarló y un extra de hígados de conejo por si gustaban tanto al gallego como al catalán.

Supongo que a lo largo de ese tiempo hubiéramos entrado en materia y hablaríamos del tema, sin profundizar mucho, superficialmente, con el objetivo de atajar la cuestión de forma más seria hacia los postres, melón de Xilxes, y el café que hubiera estado acompañado de orujo blanco o dulce que habría traído el gallego al que se hubiera sumado una tarta de tres chocolates que hubiera preparado mi mujer que es experta en estos menesteres.

Tras los postres y ya sentados en el sofá hubiéramos hablado de la cuestión y de la búsqueda de una solución que, seguramente, hubiéramos logrado en no mucho tiempo y es que no hay nada como el directo; como el cara a cara; el bis a bis o el dejar de lado a los intermediarios o a los medios de comunicación comprados, perdón, pagados por ambos gobiernos.

Mientras tanto el mar nos hubiera deleitado con su leve oleaje que nos habría servido para que el de Santiago de Compostela, Aries zodiacal, hubiera dejado de lado alguna pretensión mientras el de Amer, Capricornio, rebajaba sus pretensiones y en un abrir y cerrar de ojos redactar algún texto en catalán, castellano y gallego para que todas las partes lo entendieran y a buen seguro que no hubiera sido muy extenso, dado que la cosa es más fácil de lo que parece si tras un buen vino catalán y un orujo gallego se cierran las conversaciones.

Una lástima. Dado que interés en llegar a un acuerdo teníamos y como en la “Jungla de Cristal” había un buen mediador. La paella.

Eso, mi gozo en un pozo. Es posible que el problema sea el signo zodiacal.

Capricornio (21/12 - 19/1)

Son introvertidos impulsivos... Rasgos en ellos son la timidez y la inseguridad; perfil ambicioso, frío, melancólico, pero son afectuosos. 

Aries (21/3 - 20/4)


Personas fuertes, con energía, instintivos y dinámicos... con coraje. a veces egocentristas, tienden a acaparar el liderazgo.

P.D. Ellos se lo han perdido

viernes, 20 de octubre de 2017

Una paella para la concordia

Queridos Carles y Mariano:

Ya sé que, ambos dos, sois unos cabezotas y que vuestras huestes respectivas os meten tal presión que no sois capaces de reaccionar o de  recular un poquito para intentar salvar una situación que evitaría muchos problemas de todo tipo, incluidos familiares, vuestros y de vuestras respectivas ciudadanías.

También sé, igual que vosotros, que vuestro orgullo personal y político os conduce a no ser el primero que llame al otro para que “vuestras huestes” no os pongan a los pies de los caballos por haber cedido un ápice pero la verdad es que os/nos iría a todos mejor si no tuvierais tanta vanidad.

Pues bien. Para que no perdáis ninguno de los dos ni el orgullo, ni la vanidad, ni os veais sometidos a la presión de “vuestras huestes”, seguidores, miembros de los respectivos partidos y de la ciudadanía en general, de uno u otro lado, yo os propondría una paella, si una paella que yo guisaría para los dos en mi casita de la playa y en la que, ambos dos, mientras degustamos tan exquisito plato valenciano, podríais chalar de esa cosita que teneis entre las manos y que a todos, con perdón, nos está jodiendo mucho.

No traigáis nada. Todo lo pongo yo. Con tal que vosotros pongáis buena voluntad, me conformo, aunque pensándolo mejor y con tal de aportar algo cada uno Carles podría traer un vino tinto del Penedés y Mariano un orujo gallego que tomaríamos con el café. El cava, para brindar lo pongo yo, un cava valenciano de esos que tanto me gustan.

Como la cosa lleva prisa la podríamos hacer este domingo, si, pasado mañana, antes que llegue al Senado la petición 155 y que el Parlament se proclame independiente y la situación se haga tan insostenible que lleguemos al lunes, al menos, sin haberlo intentado y que la situación se agrave aún mas y que no beneficie a nadie.

La podríamos llamar la paella de la concordia y con ella reafirmaríamos que casi todo se puede solucionar alrededor de una buena mesa. Saludos para todos y la propuesta está hecha.


Se que algunos se lo tomarán a cachondeo, pero ¿habrá algo mejor que una paella para solucionar los grandes problemas de la historia?