Luz al final del tunel, gracias a Dios
Anoche, antes de acostarme, vi la televisión. Vi esa pantalla rectangular, de 42 pulgadas que mi madre tiene en su comedor y cual fue mi ilusión al comprobar que España está saliendo de la crisis, tanto económica, como afectiva así como la sentimental. Anoche, antes de irme a la cama, vi la televisión. Y cual fue mi alegría comprobar la escasez de problemas que afectan a este país cuando las grandes cadenas, privadas, emitían sus espacios televisivos de máxima audiencia con un contenido primordial y fundamental para este país, sumido, según dicen, en una crisis profunda y con dificultades para salir adelante. Poco antes de irme a la cama, anoche, vi la televisión y, desde luego, no me sorprendí del contenido temático de las cadenas privadas. Mientras en una podía ver DEC, n la otra Salvame de Luxe nos ofrecía las miserias de la llamada la “princesa del pueblo”, a la cual no le quito mérito por su avispada visión para vivir del cuento y en la otra la gran temática era la boda del hijo ...